AGENCIAS.-Sin duda 90 años son muchos, y pesan. Ayer se vio a un PRI cansado, con ganas de regresar a esos tiempos gloriosos, pero sin lograrlo. Lejos quedaron esos tiempos en que las bandas de música dominaban el ambiente, los arlequines, la algarabía y los “sectores vivos” que competían por hacerse notar o posicionar el nombre de su líder.

Arriba, en el templete principal, la dirigente nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, llamaba a iniciar una nueva transformación, a la unidad y a renovarse “no desde el dolor ni el enojo”, sino con firmeza para buscar una reestructuración basada en el consenso y la estrategia.

Ayer, apenas unos cuantos grupos con pancartas buscaron hacer el ambiente.  Pequeños contingentes  de la Confederación Nacional Campesina (CNC) o del OMNIPRI lanzaban porras al tricolor.

Abajo, en primera fila, los aspirantes a la dirigencia nacional del PRI sonreían, se saludaban, comentaban al oído. Sabedores de que pronto se romperá la tregua e iniciarán las hostilidades en busca de la presidencia nacional del PRI.

Ahí estaban el exrector de la UNAM, José Narro Robles, Ivonne Ortega , exgobernadora de Yucatán y Ulises Ruiz  exgobernador de Oaxaca.  Ellos, quienes públicamente han reconocido que van por  la dirigencia tricolor.

Más allá, en el lugar de los gobernadores, Alejandro Moreno, mandatario de Campeche, que no lo ha manifestado públicamente pero ya anunció que solicitará licencia a su cargo.  Todos ellos listos para el “banderazo” y también aprovechando el escaparate del 90 Aniversario del PRI.

“Hoy estamos llamados a iniciar una nueva transformación…”, arengaba la dirigente nacional del PRI, Claudia Ruiz ­Massieu.

Quien también reconocía que “sin duda, 90 años de ejercicio de gobierno arrojan claroscuros, una historia de luces y sombras” para el PRI  en la que, no obstante, la constante —dijo— siempre ha sido la política del consenso; la política propositiva y de resultados.

Aseguró que en medio de esta polarización que vive nuestro país, el PRI  se mantiene como la solución política que construye ante la tensión social que amenaza con dividir.

“En un ambiente polarizado, entre quienes plantean desmantelar las instituciones y obviar las instancias de representación, y aquellos que tienen una visión conservadora de la realidad, apegada a sus principios religiosos, el PRI se presenta como la alternativa del equilibrio y la gobernabilidad”, estableció.

Un discurso de Ruiz Massieu centrado en la importancia de la militancia, de la democracia interna y sobre todo, en la unidad que requieren si pretenden relanzarse como opción electoral.

“Todo partido que quiera mantener su vigencia debe estar en permanente evolución. Quien se pierde en la melancolía del pasado, deja de pensar en el porvenir y pierde capacidad para hablar con las generaciones del futuro”, advertía.

También en primera fila se dejaban ver Manlio Fabio Beltrones, cuya hija Silvana, actual senadora, podría ser compañera de fórmula de Narro Robles. Una sillas más adelante, Emilio Gamboa, otrora poderoso senador en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

De hecho el expresidente de la República no hizo acto de presencia en el PRI, pese a que es uno de los consejeros políticos. Algunos priistas comentaban que aún se encuentra en el extranjero, presumiblemente en España.

Mientras las ausencias y presencias destacaban, en el atril su dirigente nacional llamaba a la unidad a las huestes priistas,  para recuperar la confianza ciudadana de cara a las próximas elecciones, sobre todo del 2021, cuando se renovarán 13 gubernaturas y la Cámara de Diputados entre otros cargos.

“Estamos listos para recuperar la confianza ciudadana. Para seguir sirviendo con pasión y amor a México”, aseveró Ruiz Massieu .

CONTIENDA SIN DESCALIFICACIONES. En presencia de los aspirantes a la dirigencia nacional, la líder tricolor aprovechó para pedir madurez y una contienda sin descalificaciones.

“El PRI tendrá la madurez política para llevar a cabo un proceso interno ordenado, basado en las propuestas y no en la descalificación. Sé que la generosidad de todos los militantes sabrá evadir los riesgos de la división y el encono”, confió.

En ese sentido, Ruiz Massieu aseguró que el PRI llega a estos 90 años con  la unidad para resistir la tentación de la inmediatez, y con la firmeza para alejarse  del cambio sin dirección.

“Llegamos con la unidad para llevar a cabo un proceso de reflexión propositiva, y con la firmeza para echar a andar un proceso de transformación (…)  Porque en política, la unidad y firmeza son el antídoto contra la división que destruye y la debilidad que sacrifica los principios y valores.”, indicó.

 Ruiz Massieu  advirtió que el PRI se encuentra ante  el fin de una era y debe estar a la altura de las circunstancias.“No les podemos fallar…”, indicó.

En ese contexto, la líder tricolor reconoció que el PRI  se alejó de las bases y de la democracia interna, por lo cual habrá de emprender un proceso de renovación que le permita responder a los nuevos tiempos.

“Porque si bien impulsamos la democracia hacia afuera, no lo hicimos al interior del partido, lo que nos hizo alejarnos de la ciudadanía y de nuestra propia militancia.   Pero ya hemos decidido que el camino de la renovación será por la vía de la democracia, de la participación libre y directa de la militancia”, justificó.