LOS HAMBRIENTOS DE MORELOS

COMENTARIO EDITORIAL POR OSCAR DÍAZ SALAZAR

Con hambre ancestral, con hambre añeja, con hambre acumulada, con hambre retrasada, con hambre vieja, con hambre voraz, con harta hambre, con un chingo de hambre, con hambre mayúscula, con apetito insaciable, así es como llegaron, del Estado de Morelos, la familia de la segunda Síndico del Ayuntamiento de Reynosa, Zita del Carmen Guadarrama Alemán.

Mucha hambre es la que tiene la segundo síndico de Reynosa, y al emplear esta expresión lo hago en sentido metafórico, para referirme a sus ansias de obtener poder, dinero, atenciones, reconocimiento y estatus; pero también recurro el sentido literal de la expresión, para describir el ansia de alimentarse que tiene Zita Guadarrama y su familia, a sus ganas de comer con manteca, al buen apetito que han demostrado para degustar las mejores viandas que ofrecen los restaurantes de postín de nuestra ciudad, y mejor aún, hacerlo con recursos del erario municipal o para decirlo en términos coloquiales y vulgares: a tragar de gorra.

Zita Guadarrama, a pesar de su corta estatura y de su complexión pequeña, ha demostrado tener muy buen diente para almorzar, comer y cenar en los mejores restaurantes de Reynosa, y de eso hay constancia en las decenas de facturas que presenta a la tesorería municipal, para recuperar el “fondo revolvente”, que tiene un carácter de ilimitado tratándose de pagar las comidas de la Sindico y su familia.

Si acaso se justifica el pago de una cuenta de restaurante para la sindico, este no tendría por qué ser todos los días y hasta tres ocasiones en el mismo día; y por supuesto que la “prestación” no debería extenderse a los cuatro miembros de la familia Bahena Guadarrama.

Comparto con ustedes una ficha que consigna los gastos en alimentos de la C. ZIta Guadarrama Alemán, en un periodo determinado; agregando que ese mismo patrón de gastos ha disfrutado la segunda sindico en los 26 meses que lleva en el cargo. En este mismo documento se destacan las irregularidades en las que ha incurrido la funcionaria que ostenta la representación legal del Ayuntamiento de Reynosa, la que en teoría debería ser garante de la legalidad de las acciones del gobierno municipal.

En las observaciones se describen los abusos y los excesos en una práctica que ya de por sí implica un abuso.