MAKI SE MARCHITA

COMENTARIO EDITORIAL POR OSCAR DÍAZ SALAZAR

Tenía un buen tiempo de no asistir a presenciar las sesiones del Honorable Cabildo de Reynosa. El horario vespertino, 18:00 horas, en el que fue convocado el colegiado, el pasado martes 6 de noviembre, y la inclusión en el orden del día de la propuesta de aplicar un cobro por el servicio de recolección de basura, que finalmente aprobaron los munícipes panistas y otros de la minoría, me motivaron a acudir al recinto sede del Ayuntamiento.
A la hora marcada por la convocatoria, solo se presentó la regidora del PRD, Denya Murillo, que se mantuvo solitaria en el espacio donde se celebran las reuniones por más de veinticinco minutos, hasta que apareció la presidenta municipal, Maki Esther Ortíz Domínguez, quien por cierto incrementó el retardo de media hora, con otros diez minutos en los que saludó personalmente, de mano y beso, a cada uno de los síndicos y regidores presentes.
Los compañeros comunicadores me comentaron que ya es costumbre de la presidenta Maki Ortíz presentarse a las sesiones con más de media hora de demora. Esa falta de respeto a los otros 23 ediles, a los periodistas que cubren la fuente y a los ciudadanos de Reynosa, ha sido la regla, y solamente por excepción las reuniones han iniciado en el horario indicado por las convocatorias.
Inasistir a las sesiones, y cuando asiste, iniciar muy tarde, así ha sido la actitud ofensiva que ha tenido la C. Maki Ortiz con respecto al Cabildo de Reynosa. Pero hoy quisiera destacar otro detalle que observé y mucho me impactó en la sesión en la que el gobierno panista de Reynosa decidió aplicar un cobro por el servicio de recolección de basura, bajo el argumento y pretexto de que al cabo es muy poquito lo que se va a cobrar.
Maki:
El semblante pálido, las facciones alargadas, el rictus de dolor e incomodidad, la piel ceniza, la figura escuálida, la mirada turbia, sin brillo, la boca inmensa, el cabello con un corte que fue moda en los ochentas, el andar desordenado, la estampa asimétrica de pie y la figura encorvada cuando permanece sentada, la voz fingida queriendo aparentar cordialidad, el brazo seco, marchito, descarnado, ingobernable, con vida (o muerte) propia; la mano ganchuda, hecha nudo, huesuda, acartonada.
Es evidente que la salud de la presidenta municipal se deteriora rápidamente. Doctores que conocen de sus padecimientos actuales y las enfermedades que ha tenido, comentan que sufre dolores intensos y que el dopaje es comúnmente indicado en casos similares.
Personas que le tiene aprecio a la Doctora Maki Ortiz opinan que no debería seguir al frente de esa responsabilidad tan grande y desgastante para su salud, que debería dedicarse a disfrutar la vida, reposar, atender sus padecimientos, tener una mejor calidad de vida.
¿Cuánto tiempo seguirá en la presidencia municipal de Reynosa la señora Maki Ortiz?, no lo sabemos. Esperemos que mientras tenga responsabilidades públicas, cumpla a cabalidad con sus obligaciones y que sus frecuentes ausencias ya no se repitan.
A la señora Maki Ortiz le deseo que recupere su salud, que mitigue sus dolores, que disfrute su vida, que sea feliz. A la presidenta municipal debemos exigirle que cumpla cabalmente con todas sus obligaciones y si por alguna razón no puede afrontarlas, incluso por razones de salud, que solicite la licencia al cargo, pues los reynosenses tenemos legítimo derecho a contar con un presidente municipal en plenitud de facultades físicas e intelectuales, en todo momento.