MORENA Y LA MAGRA COSECHA QUE VIENE…

EL FOGÓN POR JOSÉ ÁNGEL SOLORIO MARTÍNEZ

Muchos militantes de MORENA, han empezado a moverse para buscar candidaturas a las diputaciones locales de Tamaulipas. Es legítimo. Es prudente y necesario, porque se está a cinco meses del día de la elección. Los escaños son: 22 de Mayoría y 14 de Representación Proporcional.
¿Cuál es hoy la expectativa para el lopezobradorismo en la región?
Sin duda: patética.
A 150 días de los comicios el partido de AMLO sólo tiene posibilidades de triunfo en un distrito de la entidad.
¿Tan dramático?
Sí.
Así de deplorable.
En los restantes 21 distritos, podrá dar combate y competencia, pero no con la fuerza suficiente como para ganar. Hará digno papel, pero quedaría lejos del triunfo.
En Nuevo Laredo, es probable que el PAN se lleve todos los diputados locales. MORENA no tiene hombres o mujeres con capital político como para disputar con posibilidades a los candidatos del partido en el poder.
Los Deándar de Nuevo Laredo, han centrifugado a muchos actores políticos locales. Otros personajes, arrastran oscuros pasados muy recientes que los han sacado del escenario. Los Deándar, han sido leales y han mostrado una convicción más que sólida en las luchas de AMLO. Son, sus cuadros de confianza.
Pero hay un elemento que impide el ensanchamiento de esa corriente entre la sociedad nuevolaredense: no son dirigentes políticos de masas. Representan apenas, una franja menor en el electorado de la ciudad.
O sea: no les alcanza para trastocar el paisaje municipal.
En Reynosa, MORENA es una entelequia. Más de 6 corrientes se matan entre sí para evitar que emerja un líder legítimo. Es muy probable que la insana Maky, como acostumbra, con dinero vulnere a sus adversarios. Los candidatos –o candidatas- de AMLO, son apenas larvas en un municipio que ha corrompido al electorado como no se había visto en años en Tamaulipas.
El distrito de Río Bravo, parece estar controlado por el PAN. No se ven gallos –ni gallinas- lopezobradoristas con poder.
En Matamoros, el alcalde es tan pragmático, que bien puede vender a cambio de apoyo político de la administración estatal para el Ayuntamiento todos los distritos. Los morenistas lo abominan y los priistas –entre ellos Balta-, esperan que retribuya el apoyo recibido repartiendo los espacios del Congreso.
En San Fernando: igual. MORENA es un engendro dormido.
Ciudad Victoria tiene un escenario favorable para la oposición. Sólo que existe una circunstancia: MORENA no tiene candidatos vigorosos y el PRI, se desfondó con la huida de Egidio, el encarcelamiento de Geño y la entrega de la plaza de Almaraz.
¿Mante?
Ni mencionarlo.
¿González?
Puro PAN.
¿Tampico?
Chucho Nader ha cooptado a decenas de dirigentes de MORENA, del PRI y del PRD que se pude decir, los ha dejado sin potenciales candidatos.
En Altamira, la dama que gobierna ha aceitado una estructura político-electoral eficaz y dinámica.
(A lo mejor no hay obra: pero sí, hay recurso para los operadores).
Sólo Madero, es un lugar en donde se puede presumir que MORENA es una fuerza organizada. Marco Cortés, es un empresario que desde hace semanas se mueve discretamente entre la red territorial del municipio. Con el tejido social morenista, ese pre aspirante ha potenciado su presencia en sitios demográficamente neurálgicos de la ciudad.
(Ni mencionar el distrito en el cual está incorporado el municipio de Hidalgo y otros: ahí ganarán los candidatos de la hegemonía de la comarca).
Un elemento más abona para que esa triste cosecha de diputados morenistas: la estructura social de mayor músculo político en la región es la de los alcaldes. Y hay que decirlo: el PAN tiene bajo su férula la mayoría de los Ayuntamientos.
Otro elemento, que augura una oscura vereda para los fans de AMLO: no existe en Tamaulipas, un solo Comité Municipal…
… y menos el Estatal.
A mover las piezas de atrás…